Beneficios de la actividad física deportiva para el adulto mayor

Por. Ehseni Miguel Martínez Farfán

Es bien sabido que la práctica constante de una actividad física deportiva en cualquier etapa de la vida trae consigo múltiples mejorías para la salud del ser humano.

Hoy en día no hay duda alguna sobre los beneficios obtenidos gracias al movimiento del cuerpo humano y de sus interrelaciones con las demás funciones del mismo.

Mantener una calidad de vida adecuada para las personas que llegan a la vejez, es uno de los principales retos que enfrenta el adulto mayor y su familia. Después de los 60 años o antes (según la calidad de vida) la capacidad funcional de la persona se reduce a raíz de algún tipo de discapacidad, llámese física, mental o social. Comienzan a ser más susceptibles las pequeñas molestias, producto de la disfuncionalidad fisiológica y anatómica del adulto mayor, lo cual encamina al anciano a alejarse de su entorno social y a limitar sus relaciones.

Aragón y Salas, 1996, encontraron que los problemas físico-funcionales que enfrentan las personas adultas mayores, se relacionaron con la pérdida de fuerza muscular, pérdida de flexibilidad, equilibrio, vista, memoria y audición, mientras que los problemas psicosociales respondieron a la pérdida de salud, tristeza, deterioro de las capacidades funcionales y discriminación familiar, entre otros.

Diversos autores coinciden en que una persona, en edad avanzada, sufre cambios que alteran su patrón de vida. “Todos somos conscientes de que el proceso de envejecimiento deteriora una serie de funciones e implica un proceso de involución de órganos y sistemas. Pero hay que señalar que, dentro de la población de personas mayores, existen diferencias, en función de la historia vital de cada sujeto. Ello es debido a diferentes factores, tales como el género, el nivel ocupacional, los hábitos de vida. Camiña, Cancela y Romo, 2001.

Todos los cambios que recibe el adulto mayor son producto de modificaciones fisiológicas que se acompañan con la edad; el ejercicio físico, si bien no evita los cambios, enlentece su aparición, disminuye su progresión y su impacto en la salud; todo ello traerá consigo cambios en la calidad y estilo de vida de la persona mayor.

El envejecimiento se acompaña de un conjunto de efectos que disminuyen la aptitud y el rendimiento físico, muchos de los cuales resultan de la disminución de la actividad motora. A partir de la séptima década de vida ocurre una declinación acelerada de la capacidad funcional. El envejecimiento es un proceso fisiológico que no corre necesariamente en forma paralela a la edad cronológica, y presenta una considerable variación individual.

Por otro lado, en el aspecto socioemocional, el adulto mayor se enfrenta a nuevas condiciones de vida por la pérdida de roles familiares y sociales que se agregan a un trasfondo de enfermedades y a una disminución de sus capacidades de adaptación. Resultan frecuentes los problemas de autoestima, depresión, distracción (diversión) y relaciones sociales.

Ahora bien, entre los beneficios percibidos sobre la práctica de ejercicio en adultos mayores confirman que el ejercicio en el adulto mayor contribuye a:

  • Sensación de bienestar.
  • Disminuir dolores, calambres y entumecimientos.
  • Abandono o disminución del consumo de medicamentos y el mejoramiento de los síntomas.
  • Mejora del sueño.
  • Mayor concentración
  • Aumento de la seguridad ante las caídas, fenómeno frecuente y peligroso en este tipo de población; por lo tanto, contribuye a mejorar la calidad de vida.
  • Mejora el estado de ánimo y ofrece distracción.
  • Ampliación de relaciones interpersonales.

Son muchos los efectos benéficos del ejercicio físico en el adulto mayor; se puede estar de acuerdo con Heredia L. 2006, al considerar que la actividad física y el ejercicio, producen beneficios incuestionables en la salud de estas personas.

En lo que respecta al tipo de ejercicio que puede realizar este tipo de población, existen diferentes resultados; unos están a favor del ejercicio aeróbico; sin embargo, otros estudios se inclinan por el tipo de ejercicio anaeróbico. Hay resultados de investigaciones en los que se corrobora que la mejor estrategia para trabajar esta población, es la unificación y dosificación de ambos sistemas energéticos, donde se respete las variables, tanto fisiológicas como psicológicas y sociales, que han analizado diferentes autores.

Gracia y Marcó M., 2000, afirman que los aspectos beneficiosos se encontrarán tanto al realizar ejercicio aeróbico como anaeróbico, en las personas mayores. Sin embargo, se han encontrado efectos más positivos en las personas que realizan ejercicios aeróbicos, que en las que realizan ejercicios de tipo anaeróbico.

Nelson M., 2007, también afirma lo siguiente: “por sus características biológicas, el anciano es más apto para la actividad física aeróbica, de iniciación gradual, dinámica y bajo un especial control médico

Todos son componentes fisiológicos que deben ser trabajados de la mano sin dejar de lado la parte socio afectiva que en el adulto mayor, son indispensables.

Es responsabilidad del educador deportivo considerar todos los aspectos anteriores, así como realizar una adecuada caracterización de esta población, misma que deberá contar con estrictos protocolos de seguridad.

Debemos promover una aceptación de la vejez, como una etapa normal en la vida de todo ser humano, en la cual se debe de disfrutar tanto como en la niñez y la adolescencia.

REFERENCIAS

Izquierdo, M. (1998) Efectos del envejecimiento sobre el Sistema Neuromuscular. A.M.D.66: 299-306.

Camiña, F. Cancela, J.Mª y Romo, V. (2001). La prescripción del ejercicio físico para personas mayores. Valores normativos de la condición física. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Consultado en septiembre, 2021. En http://cdeporte.rediris.es.

Jiménez Oviedo, Yeimi, Núñez, Miriam, & Coto, Edwin. (2013). La actividad física para el adulto mayor en el medio natural. InterSedes, 14(27), 168-181. Retrieved September 23, 2021, de http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2215- 24582013000100009&lng=en&tlng=es.

Barrios Duarte, René, Borges Mojaiber, Rolando, & Cardoso Pérez, Laura del Carmen. (2003). Beneficios percibidos por adultos mayores incorporados al ejercicio. Revista Cubana de Medicina General Integral, 19(2) Recuperado en 27 de septiembre de 2021, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864- 21252003000200007&lng=es&tlng=en.

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